7 oportunidades de crecimiento que descubres tras una ruptura sentimental

ruptura sentimental,oportunidades tras una ruptura,,superar una ruptura sentimental,

Aprovecha estas oportunidades para crecer personalmente y no volver a tropezar con la misma piedra.

“Lo nuestro no funciona”, “no eres tú, soy yo” o “te quiero mucho como amiga” son algunas de las frases típicas que cada día cientos de personas escuchan de su pareja, iniciando así un proceso de separación.

En ese momento se sacude tu mundo. Lo que imaginabas como una relación estable, a pesar de los roces normales de toda pareja, se derrumba cual torre de naipes. Las expectativas e ilusiones de una vida compartida se esfuman.

Te sientes tirado como un pañuelo desechable, incluso manipulado o manipulada. Es una situación desconcertante, especialmente si no entiendes qué fue lo que condujo a ese final.

Entonces comienzas a darle mil vueltas a la cabeza, alternando momentos de llantos o rabia, con noches sin dormir pensando sin parar.

Y es justo ahí, en esa tendencia de analizar todo lo que sucedió, donde a veces se en tu interior se enciende una bombilla de claridad que te permite intuir la causa de la ruptura.

¿A qué me refiero? Me refiero a momentos donde tomas conciencia, donde te das cuenta de ciertas cosas que hacías en tu vida de pareja, que no eran sanas para la relación.

Cosas que antes no reconocías, pero que ahora ves con claridad, poniendo en tus manos la oportunidad  tras una ruptura para fomentar tu crecimiento personal y de asegurarte que no se vuelvan a repetir en el futuro.

Te comparto, siete cosas comunes que puedes descubrir en el proceso de superar una ruptura sentimental, que son oportunidades de oro para salir fortalecido.

“TENGO MALA AUTOESTIMA Y DEPENDENCIA EMOCIONAL”

Esto es, sin duda alguna, uno de los descubrimientos más fuertes que puedes hacer cuando tu pareja decide marcharse. En realidad, no es algo que descubras entonces, pues en el fondo ya lo sabías, pero mientras la relación duraba el problema estaba en segundo plano.

En cambio, cuando te has separado de tu pareja, es cuando sientes de golpe un gran vacío, una vulnerabilidad por tu baja autoestima. No sabes qué hacer con tu tiempo libre. Todo te recuerda a tu ex. No tienes ganas de nada, y crece en ti el temor de no volver a encontrar a nadie que te quiera.

La relación entre la dependencia emocional, tu autoestima y tu sensación de ser capaz de rehacer tu vida, forman una cadena de eslabones que te hacen ver el panorama negro como la noche.

Por mi experiencia como terapeuta te puedo asegurar que si te identificas en esta situación, tienes delante una enorme oportunidad tras una ruptura para comenzar un camino que te lleve a fortalecer tu autoestima, de tal forma que todo tu sufrimiento actual no sea en vano.

No es algo que se logra con inmediatez, pero si lo piensas bien, no hay cosa más valiosa a la cual puedas dedicar tu tiempo. Al fin y al cabo, tu relación más importante es contigo mism@. 

Aprende a darte amor.

“NO LOGRO ENTREGARME EN MIS RELACIONES”

Si quieres que la relación funcione te tienes que entregar. De lo contrario, tu pareja se dará cuenta que estás implicado a medias, cuando te conviene o según tu humor del día. En el largo plazo esto no hay quien lo aguante.

Las dificultades para entregarse tienen que ver con el miedo a perder la libertad, a sentirte vulnerable o a salir herido si de verdad abres tu corazón. Empujado por esos temores, levantas un muro que te impide construir lazos auténticos.

Si esto te sucede, tienes ante ti la oportunidad de superar tus miedos y de re-aprender qué es lo que significa el amor, de tal forma que puedas actuar en consecuencia.

Sé valiente.

“ME ENTREGO CIEGAMENTE A LA PRIMERA PERSONA QUE PASA”

Este extremo tampoco funciona. Una relación requiere afinidad en los valores, vínculo intelectual, buena comunicación, mínimos intereses en común.

Si te entregas ciega y precipitadamente, no te estás dando tiempo para comprobar si la persona que tienes delante tiene lo necesario para que valga la pena entregarle tu cariño, tiempo y energía.

Los motivos que te empujan a esta conducta pueden ser distintos. Desde carencias emocionales; tendencias impulsivas en tu carácter; o películas fantasiosas que te montas en tu cabeza, etc.

Si tomas conciencia de que caes en la entrega ciega al primero que se fija en ti, tienes delante una oportunidad para fomentar tu capacidad de reflexión para quitarle fuerza a tu parte impulsiva para que no sigas tropezando con la misma piedra.

“NO PONGO LÍMITES CLAROS (O LO PONGO DE MALAS MANERAS)»

Por mucho que quieras a alguien no significa que no debas ponerle límites. En terapia veo con frecuencia que la verdad pura y dura es que tu pareja te trata, te habla y se comporta, en parte, según tú le dejes hacerlo.

Si dejas pasar la primera, la segunda, la tercera…., para cuando quieres poner límites, ya no sabes cómo hacerlo o lo haces con malas maneras pues has explotado como una bomba.

Los miedos, las dificultades para escuchar tu interior o para comunicarte con acierto, son algunas de las cosas que te hacen caer en esta conducta, que a veces sólo reconoces una vez que tu pareja te da la espalda.

Darte cuenta que tienes que aprender a poner límites, es una ocasión para que ganes asertividad con esta habilidad indispensable en múltiples ámbitos de tu vida.

 ¿Quieres aprender a poner límites?

“HABIA UN DESEQUILIBRIO ENTRE DAR Y RECIBIR”

Para que las relaciones funcionen necesitan un equilibrio entre el dar y recibir. Ninguna de las dos partes puede ser la que esté mayoritariamente dando o tomando, ya que esto genera agotamiento para quien da, y una actitud de “aprovechado” en quien recibe.

Esto aplica para las cosas materiales (dinero, objetos, sustento), como para las inmateriales (escucha, apoyo, cariño, etc.) y si bien está claro que solo puedes dar en la medida de tus posibilidades, lo importante es que haya una intención de crear equilibrio.

Si reconoces que con tu ex, dabas o recibías de forma descompensada, tienes ahora la oportunidad de aprender a crear balance entre estos opuestos, así como de descubrir lo que te empujaba a ello. ¿Que era?, ¿tus carencias?, ¿tu comodidad?, ¿tu sobreprotección?, ¿tus miedos?, ¿tus costumbres? 

Solo cuando lo trabajes a conciencia, vas a poder asegurarte que en tus futuras relaciones no se repita esta situación.

“HACÍA DE PAPÁ O MAMÁ A MI PAREJA (O MI PAREJA A MÍ)”

Te sorprenderá la cantidad de veces que en terapia se descubre que una relación entre adultos está adoptando esta dinámica.

Normalmente sucede porque a uno de los dos le va bien (o está dispuesto a) hacerse cargo del otro, poniéndose en una posición de ser el maduro; la persona responsable que le dice al otro lo que debe de hacer. Lo que esta persona obtiene a cambio es una cierta posición de mando o control.

Mientras, a la otra persona le va bien seguir actuando como el pequeño, como el que necesita que le den instrucciones o le hagan las cosas. De esta forma tiene el permiso de seguir “lavándose las manos” ante la responsabilidad de sus actos.

De nuevo, esto es una situación insostenible que genera un lio descomunal.

Si analizando tu ex relación reconoces esta dinámica, no desaproveches la oportunidad de hacer un trabajo terapéutico para evolucionar hacia el adulto que ya eres.

Te aseguro que vale la pena y que te sentirás genial cuando lo hagas.

“REPITO PATRONES CON MIS PAREJAS”

Por último, la reflexión que debes iniciar como parte del proceso para superar una ruptura sentimental, es reconocer qué patrones de conducta repites. Reconcee que lo mismo que te pasó en esta relación, ya lo habías vivido antes te pone delante una oportunidad de crecimiento personal.

Patrones como los descritos anteriormente u otros distintos, relacionados con el tipo de parejas que eliges; la forma en que comienzan y acaban tus relaciones; sobre las dinámicas de comunicación que repites; la forma en que actúas cuando te frustras, etc.

“Si el rio suena, lleva agua” ¿no crees?

No te intentes engañar diciéndote que la culpa la tiene tu ex. No es cuestión de culpa, es cuestión de responsabilidad.

Piensa en el lado positivo de las cosas: los patrones se pueden modificar si decides aprovechar la oportunidad para desactivar los patrones obsoletos e interiorizar nuevos aprendizajes.

Espero que esté artículo te haya gustado. 

Si te has sentido reflejada o reflejado, recuerda que el inicio de todo cambio personal comienza por ganar consciencia de lo que te sucede, para que puedas corregir lo que no funciona y fomentar lo que sí. La terapia personalizada te ayuda mucho en ese sentido. 

La solución está en tus manos. Superar una ruptura sentimental no es fácil, pero si ya sucedió la separación (o está sucediendo), lo mejor que puedes hacer es aprovechar las oportunidades que tienes delante con una ayuda profesional.

Suscríbete gratis al Boletín y gana impulso en tu vida

Suscripción Newsletter

Comparte mis contenidos con personas que lo puedan necesitar.

Espacio Impulso
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.