Empowerment. Cada vez se escucha más el término en castellano que traduce esta palabra del inglés. Le llaman «empoderar». El término que sugieren los diccionarios se define como ‘hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido’.
Empoderar implica un proceso en el cual el individuo o el colectivo se hace más dueño de sí mismo; aumenta su uso libre y sano de todas sus capacidades; mejora su confianza en sí mismo; y aumenta su capacidad de interactuar con otros desde una base de igualdad.
Se trata de un proceso interno que no tiene que ver con lo que sucede en el exterior, y para nada se trata de una competencia con los demás, aunque claro está que sus consecuencias se manifiestan en el entorno.
Por ponerles un ejemplo, las mujeres se han ido empoderando desde inicios del siglo 20. Gracias a esto se han reconocido capaces de ocupar los mismos puestos que los hombres, de hacer su aportación a la sociedad por medio del voto y la participación en la vida política etc., etc.
En realidad las mujeres siempre fueron capaces de todas estas cosas, solo faltaban las condiciones para que se reconocieran ellas mismas (y la sociedad que las rodeaba) capaces.
Tranformación Personal
Empoderarse es un proceso de transformación personal que puede vivirse en ocasiones como una re-educación.
Una re-educación para pasar de semilla a árbol, de posibilidad a realidad. Ante la manifestación de este potencial se interponen la costumbre de la forma de ser y de actuar. Para bien y para mal, el ser humano se acostumbra a su pasado vivido.
Una persona mal acostumbrada a definirse como incompetente, perezosa o no merecedora, tendrá que transformarse hasta verse a si misma de una manera más constructiva.
En estos tiempos donde tenemos cubiertas nuestras necesidades básicas, y donde hemos comprobado que la felicidad no está en lo exterior, es normal que haya cada vez más personas viviendo procesos que les lleva al empoderamiento:
Giros en positivo que les hacen sentirse más capaces, realizadas, en armonía con lo que están llamados a ser.
Grandes personas únicas e irrepetibles.




