El Riesgo de Suponer – Blog de Coaching

/ / Coaching
Las suposiciones cumplen una función importante. El gran problema está en que con frecuencia olvidamos que esa información o respuesta que nosotros mismos nos damos es temporal y que necesita ser contrastada para pasar a ser un dato definitivo.

En las sesiones de coaching vemos con frecuencia cómo se repiten las suposiciones y cómo generan muchos impedimentos a la hora que las personas intentan avanzar hacia sus metas deseadas o hacia la solución de sus problemas.

Todos hacemos suposiciones constantemente: que “algo” no le va a gustar a tal persona, que “esto” será muy difícil de conseguir, suponemos que esa persona no podrá ayudarnos o que nuestro problema simplemente no tiene arreglo. También suponemos cosas positivas, pero éstas no nos boicotean ni generan impedimentos.

En realidad, suponer no tienen nada de malo. Nos permite llenar un vacío de información contrastada de manera temporal, basado en nuestra experiencia previa y en los conocimientos adquiridos. Con esto se genera una especie de pre-visión que nos permite ubicarnos y esbozar posibles escenarios. Hasta aquí todo normal. El gran problema está en que con frecuencia olvidamos que esa información o respuesta que nosotros mismos nos damos es temporal y que NECESITA ser revisada para pasar a ser un dato definitivo, contrastado y objetivo.

En este punto es donde se une el hambre con las ganas de comer, pues ante la necesidad de contrastar una suposición muchas veces se une la dificultad para preguntar o investigar. Nos resistimos a hacerlo por los motivos que sean;

  • Ya nos sentimos seguros de la respuesta (pero da igual que te sientas seguro, ¡contrástala!)
  • Nos hace sentirnos inseguros de un tema y nos da vergüenza (“¿qué dirá el otro cuando le pregunte?, ¿qué pensará de mi si ahora voy y le saco ese tema?”)
  • Miedo a las consecuencias de la respuesta real (mejor vivir en un engaño dulce que en una verdad)
  • Suponer es fácil, investigar la verdad requiere de mi pro-actividad, de mi implicación y esfuerzo (“…y en el sofá estoy muy agustito”)
  • Porque, al fin y al cabo, ya estamos acostumbrados a “lo que hay” (“aunque no me guste”)

Y así, infinidad de motivos que la mente y las malas costumbres logra vendernos y que nosotros compramos.

Las personas se asombran mucho cuando se hacen conscientes de sus resistencias a preguntar y corroborar abiertamente, pero cuando lo hacen, se llevan muchas sorpresas al empezar a encontrar datos definitivos, contrarios a lo que llevaban tiempo suponiendo. Es entonces cuando se abren posibilidades nuevas, se evitan confusiones y conflictos, se allana el camino hacia las mejoras deseadas y, sobre todo, se acercan un poco más a la verdad -en detrimento de la fantasía- desde una posición de pro-actividad que los hace sentirse resolutivos, co-creadores de su propia vida, en lugar de simples observadores.

Pruébalo tu mismo, contrasta tus suposiciones y no corras el riesgo de suponer erróneamente. ¡No dejes que te boicoteen!

—–

La temática de este artículo está relacionada a las sesiones individuales de coaching que ofrecemos en Espacio Impulso.

Conciencia, pro-actividad, herramientas para mejorar tu vida. Si deseas recibir nuestros artículos inscríbete a nuestro boletín.

info@espacioimpulso.es
Telf: 622 339 881 

¿Quieres tener más recursos para tu bienestar?

Te comparto mis conocimientos y herramientas para superar obstáculos, mejorar habilidades y aumentar tu conciencia

SUBIR