El Estrés que Alimentas Sin Darte Cuenta

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¿No encuentras la manera de reducir el estrés? El estrés es uno de los ladrones de energía más grandes. Que te voy a contar. No hay nadie que se libre. Carga de trabajo, dificultad para conciliar lo laboral y personal, presiones económicas, conflictos con otras personas, prisas constantes, son solo algunas causas.

En este mundo competitivo y en constante cambio siempre va ha haber motivos para la tensión, pero la buena noticia es que siempre puedes reducir el estrés, o al menos, llevarlo un poco mejor si logras:

  • Cambiar tu visión para relativizar problemas o interpretarlos de otra manera
  • Mejorar tu organización y uso del tiempo, identificar tus prioridades, etc.
  • Mejorar tus habilidades comunicativas y tu asertividad ante las personas
  • Pausar y realizar técnicas de relajación y anti-estrés
  • Bla,bla, bla bla, bla bla bla…..

¡Pero siendo sinceros nada de esto harás por arte de magia! Hablando sin tapujos, lo que te lleva a ti (a mí y a todos) a vivir los hechos estresantes tal y como los vives es, en parte, nuestra forma de ser, de situarnos y de responder ante los hechos.

Algo que haces, dices, piensas, o no haces, no dices o no piensas, contribuye a crear tensión, mantenerla o incluso aumentarla

Se que lo que acabo de decir no es políticamente correcto, pero es así. Lo veo con frecuencia en las personas que atiendo en mis sesiones individuales.

Inercia Aprendida

Tal vez hayas aprendido a decir que sí a todo y eso te generé tensión. A lo mejor, sin ser muy consciente al respecto, seas un controlador excesivo que se estresa cuando siente que algo se te escapa de las manos. Puede que te tenses cuando veas a los demás siendo diferentes de como tú crees que deberían ser. O podrías ser muy impulsivo (y poco reflexivo) antes las respuestas que das, para luego darte cuenta que te meten en nuevos problemas en vez de aportarte soluciones.

Para aplicar cualquier mejora que reduzca tu estrés has de romper las partes negativas de esa inercia aprendida; salir de la justificación mental que te dices, de la actitud natural que te surge, del patrón interiorizado. Y ejecutar una acción distinta.

¿Que cómo se aprende eso? Es la pregunta del millón. Te lo voy a decir, la respuesta es muy simple y a la vez compleja: practicando. Es como aprender un idioma. Solo se sustituyen las respuestas inútiles por medio de reconocerlas y sustituirlas por unas indicadas. La clave está en practicar.

 

Hora de Comenzar a Solucionar tu Estrés

Ahora te sugiero coger un papel y lápiz para responder unas preguntas. Dime, a ti en concreto ¿qué te estresa? ¿Qué sientes exactamente cuando estás ante aquello que te agobia? ¿Cómo lo gestionas normalmente? Es decir ¿qué *”@!&* haces?

La idea es que identifiques no solo lo que haces sino también lo que piensas, lo que sientes y, finalmente, lo que en efecto haces. Y por último…

¿qué acción, que normalmente no haces, podrías hacer para gestionarlo mejor? o ¿qué podrías dejar de hacer?

Hay muchas cosas que puedes hacer, pero sea lo que sea que decidas hacer, requiere que salgas de tus patrones habituales para reducir el agobio. Te propongo esta relajación guiada para que la hagas tumbado.

Un abrazo y felices días.

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Te comparto mis conocimientos y herramientas para superar obstáculos, mejorar habilidades y aumentar tu conciencia

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